martes, 15 de septiembre de 2009

El retorno

Bueno, después de unas cuantas semanas de vacaciones, aquí estamos otra vez. La señora Minerva y yo estamos de acuerdo en retomar nuestra relación a partir del punto donde lo dejamos. A decir verdad, yo estaba convencido de que ella ya me habría olvidado después de tantos días. Me sorprendió muy gratamente volver en setiembre y encontrarme mensajes suyos mostrando interés por mi paradero.

Después de hablar unos días y aclarar que yo sigo queriendo ser suyo y Ella sigue interesada en tenerme, hemos firmado un contrato por el que yo paso a ser de su propiedad y me comprometo a adorarla y servirla como se merece. Por fin. Espero no defraudarla y ser uno de los mejores sumisos que haya tenido hasta la fecha. Por mi parte, me siento muy a gusto con Ella, porque tiene claro lo que quiere y porque es muy atenta y comprensiva conmigo. Siento que puedo entregarme a Ella sin miedo ni reservas. Una de las cosas que más me gustaría es ir conociéndola poco a poco, aprender qué cosas le gustan para saber cómo gustarle o hacerla sonreír, amoldarme a sus necesidades y que Ella sienta que yo soy verdaderamente suyo y que puede contar conmigo para lo que quiera.