Aprovecho el estreno del blog para describir algunos de los
miedos e inseguridades que padece el sumiso al principio de una relación con una mujer dominante.
Miedos de un sumiso al principio de una relación:
1. Que Ella te considere demasiado cursi o afectado. Nunca sabes lo que a ella le gusta o si estás metiendo la pata. A veces te muestras cariñoso y romántico y te preguntas si ella lo encontrará precipitado o fuera de lugar. Otras veces te muestras distante para no molestarla y te preguntas si te encontrará demasiado frío o insustancial.
2. Dar antes de que ella lo necesite. Relacionado con el punto anterior. Muchas veces el sumiso, en su afán de gustar a la Ama, se precipita en dar o en ser servicial antes de que Ella siquiera lo considere suyo. Con esto el sumiso sólo consigue irradiar una imagen de impaciencia y desesperación que a la Ama le puede resultar muy poco atractiva. Por suerte, siempre que le cuento mis dudas ella me anima y me hace ver que no debo ser tan inseguro ni darle tantas vueltas a las cosas. Esto último también hace que aflore otra preocupación:
3. Al principio
se sientan las bases de la relación y se perfilan los roles que adoptará cada miembro de la pareja. Por eso es importante vigilar lo que se hace y se dice al principio de una relación si uno quiere construir una relación equilibrada. Si, por ejemplo, al principio yo me muestro inseguro, diciéndole todo el rato: "Me abruma la responsabilidad de ser tuyo, no sé si lo haré bien" y ella adopta un rol protector diciéndome todo el rato: "No te preocupes, si estoy contigo es porque quiero estar contigo, no te rayes", es posible que estemos sentando un peligroso precedente y que la relación en el futuro se base sólo en mi inseguridad y en su protección. Por eso me parece necesario demostrar más seguridad, confiar más en Ella y hacerla sentir más segura respecto a mí, para que en el futuro la relación sea equilibrada y que los dos podamos apoyarnos el uno en el otro, es decir, que ella también pueda demostrar inseguridad y yo pueda apoyarla y hacerle saber que sigo siendo suyo y que puede confiar en mí.
4. Que Ella te considere poco atractivo físicamente. De este miedo se alimentan muchos clichés y lugares comunes del FemDom, como por ejemplo el de que la Ama ponga a dieta a su sumiso o lo mande al gimnasio para que él se ponga cachas por ella. O como por ejemplo que ella prefiera acostarse con un hombre más dotado (lo que en inglés llaman "Real Man") mientras su sumiso le sirve para otras cosas (tareas domésticas, chófer, confidente, etc.).
5. Miedo a dejarte llevar por la líbido masculina y por el aspecto visual de la sexualidad. De todos es sabido que los varones tenemos un mayor deseo sexual y que nuestra sexualidad está más centrada en el aspecto visual. Las mujeres tienen menor líbido y se centran más en el aspecto afectivo, auditivo, simbólico, etc. Por esa razón, cuando eres sumiso, tienes siempre miedo a dejarte llevar por tu sexualidad varonil y precipitarte, haciendo mención al aspecto visual de la sexualidad, por ejemplo diciendo: "Qué guapa eres", "Me encantan tus ojos" o preguntando: "¿Te gusta llevar zapatos de tacón?", "¿Usas braguitas o tangas?", etc. Estos comentarios, cuando se hacen fuera de lugar, porque ella aún no te tiene confianza o porque la sexualidad femenina tiene otro ritmo y otros procesos, puede llevar a que ella piense "Qué grosero". Al sumiso le preocupa mucho lo que piensa su Ama de él, de manera que siempre tiene que ir con cuidado de no dejarse llevar por los impulsos de la sexualidad masculina y tratar de acoplarse como sea al ritmo de la sexualidad femenina.
6. Miedo a enamorarte. Precisamente porque cuando te enamoras, empiezas a esperar más de la otra persona, empiezas a sufrir cuando ella pasa de ti. Es cierto que un sumiso enamorado de su Ama siempre la servirá mejor que si no está enamorado, pero si la Ama se cansa del sumiso enamorado, el sumiso lo va a pasar francamente mal.
Además de estos, hay otros miedos por los que pasa un sumiso cuando comienza a conocer a una mujer dominante. Trataré de describirlos más adelante, en futuras entradas del blog, a medida que se me vayan ocurriendo.
Me pregunto también qué miedos e inseguridades tendrán las Amas al principio de una relación de D/s.
Para terminar, diré que cada día confío más en Ella y que me gustaría mucho acompañarla y tratar de complacerla en todo.
Aprovecho el blog para saludarla desde aquí y decirle que me gustaría ser suyo y que me alegro de conocerla.