martes, 28 de julio de 2009

Una Ama y dos sumisos

Se trata de una fantasía muy habitual dentro del imaginario BDSM. Una Ama con dos sumisos parece irradiar un gran poder y ejercer una dominación incontestable sobre sus sumisos. Los sumisos, por su parte, se enfrentan a una situación bastante incómoda, una situación que sólo pueden superar si son verdaderamente sumisos y tienen verdadera devoción por su Ama. A nadie le gusta que la persona amada quiera también a otro, pero un sumiso que de verdad esté dispuesto a servir a su Ama, aceptará la situación con estoicismo, respetará las preferencias de su Ama y seguirá trabajando para satisfacerla.

Sin embargo, de la fantasía a la realidad hay un abismo. La mayoría de mujeres dominantes quieren tener solamente un sumiso y sólo uno. Las mujeres buscan sobre todo una complicidad, una conexión especial con su sumiso, y esta conexión difícilmente se produce cuando Ella tiene que estar diversificando su atención sobre dos sumisos. De manera que sí, la fantasía de que tu Ama tenga a otro sumiso está muy bien, pero la realidad es mucho más decepcionante: cuando Ella tiene a otro, lo más probable es que uno de los dos sobre. Tal vez no hoy, ni mañana, ni pasado. Pero sí a medio o largo plazo.

Digo todo esto porque Lady Minerva tiene otro sumiso, y lo cierto es que a mí me desanima un poco. Según me ha contado Lady Minerva, con él tiene una relación más avanzada; él la llama por teléfono, se hace fotos para ella, etc. Yo, embargado por mi eterna inseguridad, ya me los imagino a los dos en una relación repleta de aparatos de alta tecnología: webcams, cámaras digitales de alta resolución, móviles con saldo infinito, carnets de cliente preferente en sexshops, mil cachivaches morbosos a más no poder, etc. Lady Minerva me dice que no me preocupe, que cuando sea suyo también llevaré collar y haré cosas parecidas para ella. Agradezco mucho sus palabras, pero no puedo evitar sentirme disminuido frente a la situación.

Saber que Ella tiene otro sumiso no es tan excitante como sugieren las fantasías clásicas del género, más que nada porque sabes que la situación es insostenible a largo plazo. Por mi parte, no me molestaría que Ella tuviese dos y hasta tres sumisos, como tampoco me molestaría que yo no fuese su favorito en un momento dado. Si se diera esta situación, yo no dejaría de serle fiel ni de sentirme suyo. El problema es que esto no es ninguna fantasía, es real como la vida misma, y cuando se da un caso de este tipo, a la larga Ella se acaba decantando por uno y sólo por uno.

Y esta mañana me flaquea el ánimo y creo que no superaré la prueba.

De todos modos, aprovecho que Lady Minerva está leyendo el blog para decirle que sigo sintiéndome suyo y que estoy dispuesto a hacer todo lo posible por satisfacerla. Y si a pesar de todo Ella decidiera prescindir de mí, lo aceptaría con deportividad y le daría las gracias por las conversaciones que hemos tenido, que para mí han sido muy reveladoras y gratificantes, y que seguro me servirán para tratar de serle más útil a la próxima mujer dominante que conozca.

2 comentarios:

  1. bueno sobre este tema opinare muy poco sabes que me cuesta reconocer que voy en camino de tener dos sumisos, y tampoco es que me guste mucho la idea.

    pero me siento muy bien contigo y sabes que an pasado dias que no hemos hablado y te e llegado a echar d menos ...... asi que... no flakees y a luchar como un buen sumiso que eres :P

    ResponderEliminar
  2. Gracias Lady Minerva. Agradezco mucho tus palabras, de verdad.

    ResponderEliminar